miércoles, octubre 31, 2007

Si algún día deja de llover


Por El SaBio RaChiD


Bajo de tres en tres las escaleras
y, moroso, me paro en los rellanos
para al cabo seguir con el descenso
a un silencio de peces o palmeras.
Un estropicio escucho de macetas,
baja con su diapasón el poliedro.
Mejor no me demoro por más tiempo
mirando las aldabas de las puertas.
A horcajadas, posado como el ave
en la baranda, rispo sobre el cantil
del miedo: a falta de ascensores llueve.
Ante mí el umbral todo centella,
pero repta y se interpone el poliedro.
Subo de tres en tres las escaleras.

Azul, el diapasón ya vibró de nuevo,
he de volver a mi sitio: la azotea.