Que sea rápido. Ha de ser algo conciso, breve, contundente. No quiero sangre. No quiero golpes bajos. Nada de puñales por la espalda. Tienes que enfrentar la escena, ponerle el pecho. Después de todo no hay por qué temer. Ni tenemos por qué ocultar nada. Todo a la vista. Sin tanta vuelta ni dobles discursos. Que por algo no somos políticos. Hemos de ser sinceros. Estar seguros. Ir directamente al asunto. Pero todo a su tiempo. Tampoco debemos apresurarnos. No hacer nada que la situación no requiera. Hablar lo justo. Sobre todo, no cometer errores. La oporunidad es única y no podemos desaprovecharla. El espacio es reducido. La luz no será mucha pero bastará con percibir las siluetas, eso es suficiente. No te dejes guiar por la intuición. Usa el poder de tu mente, aunque sea ridículo. Controla tu cuerpo. No te arrebates. Planifica. Imagina. Haz tu trabajo. Cumple con tu parte del contrato. Luego podrás bailar un tango, si es eso lo que deseas.

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